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A partir de los 35 años, comienza una disminución lenta pero progresiva del principal andrógeno masculino: La Testosterona. Está calculado que esta hormona disminuye a razón de un 1 por ciento anual. Es frecuente que a los 55 años esta baja se note. A ese cuadro comúnmente se le llama Andropausia, aunque los urólogos lo llaman síndrome de deficiencia androgénica del hombre adulto, en inglés ADAM.
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En el plano sexual, que es el que más preocupa y motiva a consultar, es la disminución de la libido y la capacidad eréctil.
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Pero el espectro de síntomas es más amplio. Pueden presentarse cambios del carácter, irritabilidad, depresión, baja de la concentración, cansancio, pérdida de masa muscular y aumento de grasa. También favorece la anemia y la osteoporosis.
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La indicación de reeplazo hormonal depende de las circunstancias. En los casos de hipogonadismo total o severo (deficiencia del funcionamiento testicular) el reemplazo está indicado a cualquier edad. En los casos de ADAM es importante considerar el beneficio versus el riesgo del tratamiento.
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Para determinar si un hombre tiene una deficiencia androgénica, además de tomar en cuenta los síntomas, se le pide un estudio de la testosterona. Conjuntamente se estudia el eje hipotálamo –hipofisiario– gonadal.
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El reemplazo hormonal se puede considerar cuando la testosterona total es inferior a 300 ng/dl o la biodisponible menor a 80 ng/dl.
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La terapia de reemplazo hormonal tiene distintas vías de administración: oral, transdérmica en parche o gel e inyectable.
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La hormona del crecimiento humano (hGH, human Growth Hormone) se produce en la hipófisis humana, estimula la síntesis de proteínas y como consecuencia favorece el desarrollo de los músculos y huesos. Por eso favorece tejidos y órganos, en especial huesos, corazón e hígado.
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La Hormona del Crecimiento, estimula el crecimiento del cuerpo humano, controla la estatura, la forma y el desarrollo de los órganos y aunque el crecimiento finaliza en la adolescencia, esta hormona se secreta durante toda la vida, pues es necesaria para la formación de nuevos materiales que reemplacen a las estructuras desgastadas. Además juega un papel releevante por su importante acción sobre el metabolismo, favoreciendo la utilización de los depósitos grasos como fuente de energía.
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A la edad de 25 es el pico de la hormona del crecimiento. La cantidad de secreción se reducirá con el paso de los años hasta un 15% a la edad de 60 o 70 años.
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Para personas que no tienen una dieta balanceada, el 15% de secreción puede ocurrir incluso a los 40 o 50 años.
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La Asociación americana de Endocrinología, considera que la deficiencia de la hGH tiene una relación directa con la edad, caracterizado por una serie de síntomas fácilmente reconocidos:
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